Aprender a vivir: las 5 claves

En los artículos científicos semanales venimos tratando temas de actualidad, los que consideramos más interesantes de los que nos vienen a terapia. Sin embargo, esta semana soy yo la que plantea el tema: Aprender a vivir. Esta semana he despedido a dos personas muy queridas, y aunque todos sabemos que la vida tiene un fin, recordarlo no es fácil… En esos momentos se llega a la conclusión de lo importante que es aprender a vivir. Vivir la vida, y es ahí donde tiene cabida este artículo, con las 5 claves que ayudan a Aprender a vivir. Hoy desde Psicología del Triunfo, Miguel y yo queremos darte esas 5 claves, las que te ayudarán a aprender a vivir, y enseñar a los tuyos a aprender a vivir. 

Te has pasado media vida tratando sin pensar que estamos de paso. Aunque en algún momento hayas visto cerca, tuyo o de personas importantes y cercanas, al final se te pasa y dejas de pensar en que hay un final. ¿Por qué? Porque sino no podrías vivir, y dejarías de disfrutar la vida, por la angustia de que te vas a morir… Aprender a vivir. 

El ser humano necesita no pensar de forma constante en la muerte, y tampoco vivir como si nunca se fuera a acabar. ¿Dónde está el punto bueno? ¿Cómo conseguir vivir la vida, sin estar obsesionarse con la muerte ni la vida eterna? La respuesta es fácil: Aprender a vivir. Vivir la vida de forma consciente y plena.

Y si además tienes hijos, todo se complica un poco más. Porque en el fondo (y en la superficie), todos los que somos padres queremos que sean felices, ¡que de verdad lo sean!!! Enseñarles para que aprendan a ser felices, cuando la vida les vaya llevando por donde no quieran, cuando tengan problemas, cuando las cosas se tuerzan… Ahí es donde es más importante tener las herramientas para vivir la vida, y saber ser feliz. Aprender a vivir. Vivir la vida desde pequeños. Y no es fácil conseguir que aprendan a frustrarse, a luchar por lo que quieren, a no enrabietarse… ¡Éste es tu artículo!

Cuando tenemos cerca la pérdida de un ser querido, nos damos cuenta de “lo que realmente importa”, y no siempre son las cosas a las que le damos más importancia en el día a día. De hecho, suelen ser cosas que nos pasan desapercibidas. Por eso este artículo tiene dos objetivos principales:

  • Ver lo que realmente importa, para vivir la vida.
  • Aprender a vivir tú, y enseñar a los tuyos cómo hacerlo.

¿Te animas a ver cómo hacerlo? Desde hoy: Aprender a vivir. Vivir la vida.

Adelante… Porque este artículo te va a dar las 5 claves para vivir la vida, y aprender a vivir para disfrutar lo que tienes, con las personas importantes.

Es un reto que puedes empezar desde hoy mismo… Atrévete a hacerlo con Psicología del Triunfo.

Aprender a vivir: 5 claves para vivir. Reduce el estrés.

«Amo a las personas que disfrutan de la vida, porque yo hago lo mismo»

(Lil Wayne)

Aprender a vivir. Las 5 claves

Aprender a vivir. 5 claves para vivir de forma plena

¿No has pensado todo lo que ya tienes en tu vida?

Puedes centrarte en lo que te falta, pero también puedes pensar en lo que sí está ya contigo. 

Es un ejercicio bueno y necesario, pensarlo de forma consciente y agradecerlo. Ahí empieza el disfrute. 

Aprender a vivir. Vivir la vida disfrutando…

¿Quieres más detalles? Pues sigue leyendo y no podrás parar…

Ahora viene lo mejor… ¿Cómo aprender a vivir? Pues con estas 5 claves para vivir la vida, vas a tener la llave: 

    1. Vivir el presente.
    2. Pensar en lo que hacemos, mientras lo hacemos.
    3. Reducir el estrés.
    4. Renuncia a controlar todo.
    5. Piensa un poco antes de actuar.

Aquí está el resumen, y cuando leas el artículo, tendrás todos los detalles… 

Aprender a vivir. Vivir la vida… ése el reto.

¡Adelante!

Aunque no quiero adelantarte el final del artículo, vas a tener todo lo que necesitas para aprender a vivir, y vivir la vida de una formas más feliz y plena.

Aprender a vivir. Vivir la vida con pasión… dándole importancia a lo que realmente importa.

Aprender a vivir, disfrutar lo que tienes

Desde que nacemos estamos formando nuestras estructuras mentales, con las que aprendemos a vivir. No es sólo la parte moral y psicológica, también hay una parte biológica y otra social. Con todas ellas, desarrollamos nuestra personalidad y la forma en la que nos vamos a comportar.

Aprendemos cuáles van a ser nuestras reacciones basándonos en los modelos de educación que hemos recibido, y también en cómo somos biológicamente, de forma que desarrollamos nuestra personalidad en base a las “entradas” que recibimos.

¿Qué ocurre cuando esa educación que hemos recibido, no nos ha ayudado a centrarnos en aprender a vivir?

Desde la psicología es importante saber que la educación debe ayudarnos a aprender a vivir, a ser felices, a tener las herramientas para conseguirlo. Pero no es sencillo si de repente a tu edad te paras un momento porque has perdido a un ser querido, o te das cuenta un día de que no has llegado a donde imaginaste…

Quizás te imaginaste que cuando fueras mayor tendrías hijos y una familia, y resulta que no ha sido así…

Quizás te veías con un súper trabajo, y resulta que hoy en día llegas a final de mes… a duras penas, o tienes un trabajo que no te mola nada.

A lo mejor que te veías llegando feliz a casa, donde te esperaban con los brazos abiertos…, y resulta que no tienes ni putas ganas de llegar, porque para lo que hay esperando, mejor echas dos horas más fuera a ver si hay suerte, y cuando llegues está todo más calmado…

Bueno, pues la psicología puede ayudarte aquí, porque aprender a vivir con lo que tienes es fundamental para ser feliz y disfrutar. Aprender a vivir. Vivir la vida.

Elegir bien las metas es el primer paso. Tú podrás tener tus metas, tus aspiraciones, tus sueños…, lo importante es que sean alcanzables y si no están llegando, que puedas cambiarlas por otras sin que eso suponga frustrarse o estar mal.

Elígelas en función de tus recursos, tanto personales como sociales. Si cuando eras más joven pensaste unas metas, y ahora ves que no vas a conseguirlas: cámbialas. De buen rollo… Cámbialas. Porque eso forma parte de aprender a vivir. Vivir la vida, desde la consciencia y el respeto por nosotros mismos.

Yo quería una familia de la casa de la pradera, feliz, unida, con un marido que me mirara a los ojos y sintiera que era la mujer de su vida, y dos retoños corriendo pradera abajo, felices… ¡Mejor no te cuento en cuánto se parece eso a la realidad de mi vida! Sin embargo, tengo una vida plena con otros “actores” en ella; una vida llena de mil cosas que me hacen muy feliz.

Podría amargarme pensando en que no logré mis metas, o cambiar las metas a lo que sí he conseguido. Es una forma de aprender a vivir. Vivir la vida: adaptando mis expectativas al mundo real que tengo, y a cómo soy yo, con mis fortalezas y mis áreas de mejora.

Has nacido con un carácter que traías “de fábrica”, al que, con las experiencias vividas, la educación, el entorno social y familiar…, le has ido dando forma hasta tener tu personalidad. También ha influido la inteligencia que venía contigo “de fábrica”, y que te ha ayudado a formar esa personalidad. La inteligencia te ayuda a encontrar soluciones creativas, así de sencillo: cuanto más inteligente eres, más “caminos” le encuentras a los problemas que te vienen.

Esa personalidad es la que te hace ver el mundo de una determinada forma. Lo bueno es tratar de tener las mejores herramientas posibles, para que pase lo que pase, sepamos buscar el lado bueno de las cosas, y aprendamos a ser felices con ello. Aprender a vivir, no a sobrevivir.

Y si la personalidad que tienes no te ayuda a eso, o no hace feliz: ¡cámbiala! En este siglo se descubrió que el cerebro cambia, que existe la “plasticidad cerebral”. ¿Y para qué te sirve esto a ti? Para mucho, porque ten en cuenta que el cerebro se adapta a nuevos aprendizajes durante toda tu vida. Cambia su estructura y su funcionamiento, y se va a adaptando a los cambios, según descubrió Ramón y Cajal el siglo pasado, y por el que dieron el premio nobel de fisiología y medicina, en 1906, siendo considerado uno de los padres de la ciencia neuronal y la neurociencia.

Así que, desde el punto de vista científico, puedes reinventarte y cambiar, porque tus neuronas y tu sistema nervioso está preparado para ello. No es una reacción inmediata, pero sí está la posibilidad del cambio a tu alcance. En esta propiedad, es en la que se basa la rehabilitación después de lesiones. Te dejamos aquí un artículo científico de este tema, que es muy interesante.

Si desde que empezamos a vivir formamos las estructuras mentales, con las que aprendemos a vivir, si éstas no nos están llevando al camino de la felicidad, es el momento de replantearnos qué hacer para vivir la vida de otro modo, de una forma que nos haga felices.

Ahora sabes que puedes cambiar hasta tu cerebro. Que no es algo rígido que te obligue a ser seguir siendo como eres… ahora puedes ser de otra forma. No de forma radical, ni rápida, pero ya no tienes un cerebro rígido y limitador.

¿Te atreves a “aprender a vivir” distinto? ¿A buscar otra forma de encontrar tu felicidad?

Desde Psicología del Triunfo te vamos a dar las 5 claves que necesitas para ayudarte a conseguirlo.

¡Vamos a ello!

Aprender a vivir: 5 claves para vivir. Vive el presente.

«Aprende a disfrutar cada minuto de tu vida. Sé feliz ahora…»

(Earl Nightingale)

Aprender a vivir. Las 5 claves

Vivir la vida. 5 claves:

Para empezar, es importante que leas este artículo con la mente abierta a nuevas ideas.

Aunque estés súper bien con la vida que tienes, no está de más coger ideas nuevas que te puedan aportar algo para vivir la vida de una forma más plena.

Aprender a vivir. Vivir la vida.

Aquí van las 5 claves que desde Psicología del Triunfo queremos darte hoy:

1. Vivir el presente.

A lo mejor que parece algo súper obvio, pero no lo es. Vivir el presente y aceptar lo que va viniendo es fundamental para centrarse y vivir el momento que estás viviendo. Ahora estás leyendo, y sólo debes hacer eso: leer, dejar que las palabras lleguen a tu cerebro, entender el mensaje y… disfrutarlo. Hasta ahí.

Aprender a vivir. Vivir la vida.

Te dejamos un artículo científico sobre el mindfulness, donde se habla de esta idea. Como sabrás, el mindfulness trata de ver el momento presente, sin más intención que aceptar lo que está sucediendo, lejos de juzgar o valorar. Sólo observar esa realidad que se está viviendo.

Además, al hacer esto se produce algo que no te esperabas: ¡se reduce el estrés! Se usa también en terapia para tratamientos de trastornos mentales y físicos, porque se ha observado que tiene muy buenos resultados en depresiones, ansiedad, dolor, alimentación, etc.

Coge lo bueno de esta técnica, y a partir de ahora, lo que te pase y llegue a tu vida, de primeras: vívelo. Sólo eso. Vívelo como venga, y no trates de pensar si es bueno o si es malo. Si a la larga será algo positivo o no… En ese primer momento, no te permitas etiquetarlo.

Con eso, conseguirás disfrutar el momento sin cargarlo de emociones.

Bien, y ¿qué hacer en el momento 2? Cuando ya tienes encima la situación, es el momento de valorarlo. Esa valoración la vas a hacer en función de tus expectativas, así que es el momento de buscar la parte positiva cuando no esté muy a la vista.

Si tus expectativas son otras, tendrás que revisarlas un poco, y ver qué se puede hacer.

El momento más triste que he vivido últimamente ha sido la pérdida del hermano de un gran amigo. Tenía aún mucha vida por vivir, pero el cáncer estaba muy avanzado, y lo que podrían haber sido 40 años más, se quedaron en unos meses.

Las expectativas suyas y de mi amigo eran unas, pero la realidad fue otra muy dura y muy distinta. Aunque parezca que no hay una parte positiva en esto, y realmente es muy difícil encontrarla, es cuando más debes esforzarte para encontrar eso positivo que sólo tú puedes, y sobre todo, valorar cada momento compartido.

Aprender a vivir. Vivir la vida.

Todos y cada uno de esos momentos que tienes vividos, y los que están delante para ser disfrutados al 100%.

¿Podrías centrarte en la parte negativa? Por supuesto, y de hecho habrá un tiempo que necesitarás hacerlo. Pero pasado ese momento de ver la parte triste y dolorosa, toca sacudirse la pena y buscar de forma consciente lo positivo. Adecuar las expectativas a la nueva realidad, y seguir avanzando en la vida, hacia esa vivir la vida de forma plena.

Aprender a vivir: 5 claves para vivir. Piensa antes de actuar

2. Pensar en lo que hacemos, mientras lo hacemos.

Volviendo de nuevo a la técnica de meditación del Mindfulness, es importante pensar en lo que estás haciendo en cada momento, mientras lo estás haciendo. Esto te ayudará a saborear cada instante que vivas… No hace falta que sean cosas especiales, ni maravillosas, sólo que les prestes atención mientras lo haces. Es la mejor forma de vivir la vida.

Aprender a vivir. Vivir la vida.

Ver la tele con los niños, con tu pareja, con amigos, en soledad…

Comprar.

Lavarte los dientes.

Preparar el desayuno.

…son cosas normales que haces con frecuencia, y dedicarle el tiempo y la atención que necesitan, ayudan a darle la importancia que se merecen. Saborea ese instante de tu vida, porque también es parte del tiempo que tienes aquí, así que no lo menosprecies y lo dejes ir sin disfrutarlo.

Está bien no estar pensando continuamente en la muerte, ni en que estamos de paso, pero sí hay que saber que cada momento de nuestra vida, es irrepetible. Esa puesta de sol que aún recuerdas, sólo vive ya en tu recuerdo, y por eso vivir cada instante con intensidad y atención plena, te hará vivir la vida con pasión.

Saborea cada instante, porque es único e irrepetible.

Aprovecha el momento… Carde diem. 

3. Reducir el estrés.

El estrés juega en tu contra, y lo sabes. El Mindfulness te ayudará a bajar el ritmo, pero hay también otros trucos que te ayudarán.

  • Meditar a diario, al menos 15 minutos. Aquí tienes el link de nuestro artículo sobre este tema, que seguro que te gustará recordar, así como el link del audio de la relajación guiada que te ayudará a usar esos minutos en ti. Espero que lo disfrutes.
  • En otro de nuestros artículos, tienes la guía definitiva sobre el estrés y las 16 formas de reducirlo fácilmente. Te dejamos el link para que cuando acabes de leer este artículo, vayas de cabeza a por la guía definitiva para reducir el estrés.
  • ¡Fuera prejuicios! ¡Fuera ideas preconcebidas! ¿Tenías una idea de cómo tenían que ser las cosas, y son de otra? Vive el presente como viene, y después lo piensas… pero en el momento que estás viviendo, sólo vive y disfruta.

Aprender a vivir. Vivir la vida.

 

4. Renuncia a controlar todo.

Aprender a vivir también pasa por dejar de controlar. Te encantaría que las cosas fueran de una forma, pero son como son… Vivir la vida te hace ver que las cosas no suelen ser como esperábamos, y ahí hay dos opciones:

  • Aprender a frustrarse por lo que no es como querías, disfrutar el momento presente, y buscar lo bueno que tiene.
  • Amargarse porque las cosas son distintas a lo que queríamos, y quedarse en el pozo negro de la frustración.

¿Qué prefieres?

Aprender a vivir. Vivir la vida.

Renunciar al control es la solución, porque además ese control no existe… es sólo una ilusión. De hecho, la mayoría de las cosas no están en nuestras manos. Ni la vida de las personas, ni lo que sucede, ni lo que no va a suceder nunca… Son tan pocas las cosas que en realidad podemos controlar, que es absurdo el tiempo y la energía que se dedica a veces tan solo a pensarlo.

Deja que las circunstancias fluyan, y aprende a vivir la vida como venga. Así tu actitud te ayudará a vivir las oportunidades que vengan, disfrutándolas con plenitud e intensidad.

Te invito a que veas este vídeo. Son sólo un par de minutos, pero habla de la ilusión del control, algo que debemos tener siempre en mente: no existe el control, es sólo una ilusión que no debe olvidarse.

Disfruta los dos minutos, y sigue leyendo después…

Aprender a vivir. Vivir la vida

5. Piensa un poco antes de actuar.

Aunque parezca súper obvio, no siempre se hace… Ser coherente y no mentirte. Reflexionar primero desde tu realidad, con sinceridad para saber qué quieres hacer en realidad, y sólo después de haber hecho ese ejercicio personal, tomar una decisión y actuar.

Pensar es perfecto, y no hay que olvidar que también las decisiones tienen una gran parte emocional. Hay que sentir las decisiones, desde la emoción, desde el sentimiento. Pensar y sentir, a partes iguales.

Tu intuición es una parte importante de las decisiones que tomes. Por eso es tan importante: Aprender a vivir. Vivir la vida.

Haz el ejercicio conmigo. Ahora.

Siéntate un momento con tranquilidad, y cierra los ojos. Piensa en esa decisión que te está quitando el sueño. Respira… Con tranquilidad siente el problema, y piensa en lo que está ocurriendo, como si estuvieras en una obra de teatro y sólo asistieras a la representación de la vida de otra persona. Observa con tranquilidad la escena, y siente qué harías tú si fuera la vida de otra persona. Ésa sería la decisión de tu sentido común, la de tu cerebro práctico.

Hazla realidad en esa obra que estás viendo. Mantenla en el tiempo, como si pasaran rápido los años y pudieras ver qué pasa después. Observa desde tu butaca lo que ocurre, lo que tu imaginación y tu intuición te dicen que pasaría.

Ahora siéntelo. Ponle emoción al momento. Siente cómo te afecta. ¿Qué te provoca?… Alegría? Pena? Frustración?  

…siéntelo desde la boca del estómago…

Quédate ahí un rato. En la emoción, y decide si es lo que quieres tener o si prefieres dar otra vuelta a tu decisión.

Cuando hayas terminado de sentirlo y decidir, cuenta lentamente del 1 al 5, y abre tus ojos. Puede que hayas llorado durante el ejercicio, pero es un ejercicio necesario si la decisión es importante.

Esta es tu vida, la única que tienes. La única que tengo… Y éste es el mejor momento para sentirlo así, y tomar las riendas.

¡Adelante! No dejes que se vaya el siguiente minuto sin respirar y tomar conciencia de que este ratito es sólo tuyo. La luz está ahí. Todo está aquí todavía. Disfrútalo y siéntelo con la alegría de que lo tienes.

Apóyate en tu pareja, en tus amigos, en quien te dé confianza y te haga sentir especial, y en zona segura. Y si ves que necesitas más, en Psicología del Triunfo podemos ser tu apoyo si te cuesta valorar esos momentos. Nuestra misión es ayudarte.

Es tu momento… Aprender a vivir. Vivir la vida.

Conclusión

¿Qué te ha parecido? En unos pocos minutos, leyendo este artículo has aprendido un montón de cosas, y has reflexionado sobre qué cosas son realmente importantes en la vida.

Repasemos todo lo que has aprendido en este artículo.

En primer lugar, has visto cómo aprender a vivir y a disfrutar de todo lo que ya tienes. Además, es fundamental elegir bien las metas y que sean alcanzables y realistas. Y si las metas no llegan, puedes cambiarlas por otras. Sin problemas ni dramas, porque ¡puedes cambiar de opinión!

Sin que eso suponga frustrarse o estar mal. 

Elígelas en función de tus recursos, tanto personales como sociales. Si cuando eras más joven pensaste unas metas, y ahora ves que no vas a conseguirlas: cámbialas. De buen rollo… Cámbialas. Construye desde la persona que eres ahora, no desde la que fuiste. Reinvéntate cuantas veces necesites hacerlo.

Después hemos visto cómo nuestro cerebro es plástico, lo que arroja esperanza en un cambio real, biológico… hay que querer, eso sí, y trabajar sobre ello cada día, para que el cambio suceda, pero es posible. Para avalar la idea, tienes a Ramón y Cajal que ya en el 1906, estudió el tema, y has podido ver un artículo científico sobre el tema de la neurociencia.

Y después has tenido las claves que necesitas para hacerlo todo posible. Sólo cinco:

  1. Vivir el presente.
  2. Pensar en lo que hacemos, mientras lo hacemos.
  3. Reducir el estrés.
  4. Renuncia a controlar todo.
  5. Piensa un poco antes de actuar.

Todo fácil, si lo practicas a diario y creer en ello. Dime que no estás deseando empezar a vivir…

Aprender a vivir. Vivir la vida.

¡Vamos a ello!, y disfruta.

¡Adelante! Que la psicología del triunfo te acompañe…

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«Aprender a vivir. Las 5 claves» 

 

Aprender a vivir. Vivir la vida


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