4 Hábitos que bloquean su crecimiento personal «» y cómo arreglarlos

Los hábitos dan forma a nuestras vidas de manera profunda. Son las cosas que toman el control cuando nos levantamos por la mañana, con los ojos atontados y muerte cerebral, y nos envían a través de nuestra rutina matutina. Nos permiten completar nuestras tareas diarias en el trabajo, cosas que hacemos una y otra vez, sin demasiado esfuerzo mental, para que podamos dedicar nuestro precioso ancho de banda mental a tareas más importantes.

Los buenos hábitos son cosas maravillosas para cultivar. Algunas personas tienen naturalmente el hábito de pensar positivamente, lo que es increíblemente beneficioso para la salud mental de uno. Y algunas personas tienen el hábito de relacionarse cálidamente con extraños y conocidos, lo que abre la puerta a muchas oportunidades sociales y de redes enriquecedoras para esa persona.

Pero dondequiera que haya bien, una imagen espejo del mal acecha detrás de él. Los malos hábitos son obstáculos en el camino hacia una vida más positiva. Son tan destructivos para tu crecimiento personal como los buenos hábitos son positivos. Aunque nadie puede ser perfecto, todos deberíamos esforzarnos cada día por ser mejores personas, y un buen punto de partida es esforzarse por romper con los malos hábitos.

A continuación hay cuatro malos hábitos que se interponen en tu camino hacia una vida mejor. Si sufres alguna de estas aflicciones, te animo a que empieces a trabajar para curarte de ellas.

Confiar en ti mismo para resolver todos tus problemas

El hábito

Dependes sólo de ti mismo para lidiar con los problemas que la vida te presenta. No crees que nadie más haya lidiado con un problema similar, o – peor aún – crees que eres la persona más inteligente que haya vivido y nadie más tiene un consejo que valga la pena. Piensas que los problemas que tienes son mejor guardados para ti mismo. Es mejor que me ocupe de esto, no quiero preocupar a nadie más.

Cómo empezar a arreglarlo

Deberías empezar por aprender a comunicarte mejor con tus amigos, compañeros de trabajo y seres queridos. Nadie se ha beneficiado nunca de guardar un problema secreto para ti solo. Tus amigos y familiares pueden tener una visión de tu personalidad que te ayudará a resolver tu problema. Como mínimo, comunicarse con otros sobre una de tus luchas es un gran alivio y te ayudará a sentirte menos estresado por tu situación.

Otra cosa que hay que considerar es contratar a un coach de vida. Esto puede parecer un paso radical, pero un coach de vida puede darte una perspectiva invaluable de tu vida y tus hábitos. Está entrenado para darte consejos imparciales y sin filtrar sobre los hábitos de tu vida que te están frenando.

Revisar los dispositivos con demasiada frecuencia

El hábito

Te levantas de la cama por la mañana y lo primero que haces es desbloquear el teléfono para iniciar el lento goteo de estimulación que persistirá durante todo el día. Antes de comenzar a trabajar en sus proyectos importantes en el trabajo, se distrae con todos los correos electrónicos no leídos en su bandeja de entrada y no deja de revisar su bandeja de entrada durante el día. Abre su smartphone 200 veces al día (el promedio nacional de los estadounidenses, bastante aterrador.) Antes de cerrar los ojos antes de dormir, lo último que ve es la pantalla de su smartphone.

Cómo empezar a arreglarlo

Esto es difícil. Los teléfonos inteligentes y las plataformas de medios sociales fueron diseñados para robar la mayor cantidad de atención posible. Mientras que un iPhone es una herramienta poderosa para ayudarnos a organizar nuestras vidas, hace mucho daño al distraernos de las cosas que encontramos más importantes.

La forma más fácil de empezar a romper este terrible hábito es ponerse en situaciones en las que no se sienta tentado a revisar su smartphone o a refrescar su bandeja de entrada. Deje su smartphone en casa mientras sale a pasear, o apáguelo físicamente cuando necesite completar una tarea importante. También puedes considerar la posibilidad de programar un bloqueo de tu correo electrónico durante ciertas horas del día (puedes hacerlo en Microsoft Outlook y en la mayoría de las aplicaciones de correo electrónico). No recibirás ningún correo electrónico durante ese tiempo, por lo que podrás concentrarte, sin distracciones, en asuntos más importantes.

No meditar regularmente

El hábito

Pasas el día con pensamientos distraídos revoloteando por tu cabeza. No eres consciente de tu momento presente. Crees que estás demasiado ocupado para meditar durante tu agenda diaria.

Cómo empezar a arreglarlo

Los beneficios de la meditación están fuera de toda duda. Estudio tras estudio ha demostrado cómo la meditación te hace menos estresado y generalmente más feliz. El quid de la cuestión es encontrar el tiempo en tu agenda para empezar una práctica de meditación regular.

Una cosa que he encontrado útil es meditar tan pronto como me despierto por la mañana. Puse mi almohada de meditación junto a mi cama antes de irme a dormir, para recordarme a mí mismo mi intención de meditar esa mañana. También puse la alarma para que sonara 15 minutos antes de lo que normalmente lo haría, para asegurarme de que tengo suficiente tiempo para prepararme por la mañana.

Quedarse despierto hasta muy tarde

El hábito

Te despiertas sintiéndote cansado y atontado por la mañana. Piensas que no debería haberme acostado tan tarde anoche. ¿En qué estaba pensando? Te esfuerzas por estar alerta todo el día, y resuelves irte a la cama temprano esta noche. Pero cuando llega la noche, te quedas despierta hasta tarde en tu cama viendo Netflix más allá de la hora en que deberías haberte ido a dormir.

Cómo empezar a arreglarlo

Hay algunos componentes del buen sueño que la mayoría de los expertos en sueño están de acuerdo en que todo el mundo debería seguir, lo que ahora se llama «higiene del sueño»:

Asegúrate de que tu habitación esté oscura y tranquila durante la noche

Sigue un horario de sueño regular, así no dormirás hasta el mediodía los fines de semana y te despertarás a las 5 de la mañana los días de semana. Tu cuerpo no puede ajustarse a ese horario irregular

No mires la televisión, el portátil o el smartphone una hora antes de acostarte. La luz azul de la pantalla puede perturbar tus ritmos circadianos

Si no duermes bien, tienes que trabajar para arreglar estas tres cosas. Para empezar, deberías concentrarte en una a la vez. Acostúmbrese a ir a la cama a una hora regular, y luego concéntrese en no mirar los dispositivos antes de dormir, por ejemplo. Muy pronto, tendrá una gran higiene de sueño y se sentirá bien descansado durante el día.

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